Cómo convivir con un gato con alergias alimentarias

 A veces, convivir con más de un gato puede resultar complicado, especialmente si uno de ellos tiene alergias alimentarias.

El primer paso es detectarlo a tiempo, por esto, querido lector, te contaré mi experiencia con Igor, mi gato negro alérgico:

Un día, empecé a notar algunos cambios en el comportamiento de mi gato así como apatía y largas noches de maullidos que parecían no terminar nunca. 

Al sospechar que a Igor le pasaba algo, le puse en manos de un mal veterinario, por desgracia, quien le mal diagnosticó estrés y me intentó timar a base de palabrerío técnico y vitaminas.

Al poco tiempo, a Igor se le empezó a caer el pelo de sus patas traseras. En su piel sin pelo se veían heridas en forma de línea vertical y como lo del estrés no terminaba de convencerme, decidí cambiar de veterinario.

La nueva veterinaria me confirmó que se trataba de una  alergia alimentaria ya que al parecer, ese tipo de comportamiento y heridas son síntomas claros de esta enfermedad por lo que, primeramente, para calmar el picor proveniente de la alergia Igor tuvo que tomar un tratamiento de corticoides durante aproximadamente un mes y así mismo me recomendó algunos piensos hipoalergénicos con proteína hidrolizada que incorporé inmediatamente en su dieta, eliminando cualquier otro tipo de pienso por completo.

 Igor mejoró, dejó de maullar y de autolesionarse y su comportamiento volvió a ser el mismo de siempre y además recuperó todo el pelo que había perdido;

 Como Igor convive además con su compañero Billy, este también se ve obligado a comer el mismo pienso y es muy importante tener en cuenta que si Billy come algo a lo que Igor es alérgico, Igor sufrirá un brote ya que entre ellos juegan y se acicalan.

Por tanto, es muy importante tratar de identificar los alimentos que causan mayor reacción a nuestro gato alérgico y tratar de evitarlos a toda costa.





Comentarios

Entradas populares